28/07/2010
(01:55)
Querida Olga,
Has de saber que he sido muy feliz contigo en casa; todo el día durmiendo, gambando con Fox, comiendo todo el pienso que quería… Me has cuidado y me has protegido, pero llevaba unos meses pensando en dar un giro a mi vida y ya por fin ha llegado el momento.
Creo que todo empezó cuando decidiste dejarnos salir al balcón _que al principio, cabrona, lo abrías con la mosquitera puesta. Fue entonces cuando me di cuenta de que había todo un mundo ahí fuera del cual estaba siendo privada. Tranquila que no te echo la culpa a ti, ¿qué te ibas a pensar que una mascota casera fuera a tener estas inquietudes? Pero me di cuenta de que siempre estaría sometida a tus decisiones de cuándo comer, beber, cagar y dormir, e incluso de cuándo tomar un poco de aire fresco en el balcón.
Cuando te marchaste a Londres dos semanas me empecé a urdir el plan. Hablé con Fox y le propuse escaparnos los dos cuando te fueras a Benidorm a finales de julio. Saltaríamos por el balcón rebotando por los toldos y caeríamos al suelo sin hacernos ni un rasguño. A partir de ahí la aventura comenzaba.
Pero ya sabes cómo es Fox. Él siempre ha sido más cariñoso, le gusta más estar en casa, es más miedica, le cuesta entender las cosas… No le atraía nada eso de tener que buscarse la vida por la calle. Puso como excusa que no quería hacerte pasar el mal rato de perdernos a los dos, pero bien mirado creo que incluso tenía razón.
Esta es mi segunda noche en la calle y te digo que no es tan duro. De momento todos los gatos me han rechazado, pero ya contaba con eso, conociendo el carácter que tenemos. Por cierto, gracias por esterilizarme, me evitas la putada de estar preñada cada dos por tres. Eso es otra, tengo ganas de conocer gatos experimentados, curtidos por la vida, y no estar siempre con el plasta de Fox, que encima de ser mi hermano, también está capado. ¿También pensabas privarme de eso?
Desde donde estoy no es difícil encontrar comida pero creo que en unos días ya podré salir a tantear el terreno. Tengo intención de viajar y conocer mundo. Pensarás que es una tontería pero lo que más me apetece es cazar un pájaro; significa mucho para mí, significa ser la gata intrépida que siempre soñé ser.
Espero que no te enfades conmigo y que me perdones el mal trago que te he debido hacer pasar, pero puedes estar tranquila porque ahora soy feliz. Por fin he descubierto lo que soy y he empezado a hacer algo.
Te quiere, tu gata:
Dana.
PD: Por favor, sigue disfrutando del balcón con alegría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario