Hay veces que no podemos dejar de pensar en algo que sabemos que nos está sentando mal.
Pero no nos podemos permitir ni una mala hierba en el jardín de nuestra mente.
Kill bad minds.
Pero cuando estás metida en todo el meollo... no eres capaz de dejar de pensar en eso.
¡Ya está! ¡Se acabó! ¡Ya no vuelvo a pensar en eso! Te lo dices una y otra vez. Pero es como una obsesión y cuando menos te quieres dar cuenta... ya estás pensando otra vez en eso.
Puede darse el caso que digas... “Va, ya que no me lo puedo quitar de la cabeza, voy a llegar al fondo de este asunto. Voy a pensar en él hasta que decida qué posición voy a tomar en esto y luego, de verdad, que me olvido” Entonces te pueden pasar dos cosas:
- Empiezas a pensar en el tema y empiezas a darle vueltas y más vueltas, recreándote una y otra vez en él, sin llegar a nada en claro. Sólo pensar en ese tema porque EN EL FONDO TE GUSTA. Pero claro, nunca te olvidas de él porque no lo zanjas (que recordemos, era nuestro objetivo original)
- Piensas en el tema un rato más, con la cabeza fría a más no poder. Tomas una decisión. Según la decisión tomada pueden pasar dos cosas:
o Que la decisión implique una acción posterior. Entonces volvemos al principio de todo.
o Que la decisión suponga posicionarte en algo y no tener que volver a pensar en eso. Sientas un principio y lo marcas en tu persona. Integrándolo en tu personalidad, tu caràcter.
¿Pero no nos engañemos... cuántas veces hemos conseguido zanjar algo así por así?
Normalmente es el tiempo el que acaba zanjando el asunto.
Es por eso que he INVENTADO el proceso mental al que decidí llamar:
PENSAMIENTOS SUSTITUTORIOS
Con esta técnica lo que se pretende no es más que dejar de pensar en algo. Cortar el pensamiento.
Se basa en asociar un pensamiento no deseado pero involuntario a otro pensamiento agradable y placentero.
El pensamiento sustitutorio puede ser de dos clases:
1) Relacionado con el pensamiento original (negativo): Se utiliza cuando se quiere POSITIVIZAR un pensamiento al que le hemos otorgado negatividad sin razones reales y objetivas (Cómo ver aspectos positivos en algo negativo es otro asunto). En este caso un suceso neutral lo hemos percibido como negativo (por nuestra baja autoestima, nuestras experiencias pasadas...) pero también podríamos haberlo percibido como positivo. Entonces lo que hay que hacer es buscar unos cuantos signos positivos, objetivamente, de ese suceso. Por pocos que sean, guardarlos. Igual son uno o dos, pero REALMENTE E INEQUÍVOCAMENTE positivos. Entonces, cuando un pensamiento negativo nos acontece, directamente pasamos a uno de los pensamientos positivos, que tendremos que tener muy a mano en ese momento. Cambiamos así el pensamiento negativo por el positivo. De raíz. LO SUSTITUIMOS.
2) Totalmente ajeno al pensamiento original (negativo). En este caso tenemos causas reales y objetivas para pensar que el suceso es negativo (todavía sigo sin hablar de buscar positividad en aspectos negativos). Entonces lo que hay que hacer es tener “a mano” algún pensamiento positivo que no tenga NADA que ver con el original, Por ejemplo comerse un helado o tomar el sol en la playa. Así, cuando el suceso negativo viene a nuestra cabeza, pasamos directamente a la imagen positiva. Pero HAY QUE RECREARSE EN ELLA. Para que surja efecto tenemos que saborear el momento, imaginarlo, revivirlo, concentrándonos en los detalles (otra técnica que me gustaría aprender a manejar: Concentrándose en la tarea)
No hay comentarios:
Publicar un comentario